viernes, diciembre 09, 2005

Elogio de la tristeza

Busco y busco y no logro determinar a qué autor es que supongo yo pertenece la frase que he puesto de titular hoy. Pero si fuera que no pertenece a nadie, y que seguramente ha estado rondando en mi mente mucho tiempo sin que hasta ahora hubiera podido exorcizarla, pues bien, me celebro la ocurrencia.


Evoco el tema de la tristeza porque no hay mejor pincel para autoretratarme en estos momentos. Atravieso, como diría un narrador tropical, fuertes tempestades y, prácticamente, estoy dejando el timón a su antojo.

Desde luego, hace ya mucho tiempo que dejé atrás los pruritos que en un tiempo significaban el reconocerse una persona triste. "Ese muchacho sí es triste", alcanzaba a decir algún vecino malicioso, y acto reflejo trataba uno de colocarse una sonrisa de comercial de pasta dental para quitarse el bendito estigma de encima.

De hecho, pasado el tiempo y habiéndome hecho yo firme en la asunción de la tristeza como forma de vida, creo que logré cambiar algunas visiones de vida. Por ejemplo, el de una novia errática (valga el pleonasmo) a la que una noche aplasté como una cucaracha cuando me preguntó que por qué estaba triste.

Porque me gustaba, le dije, y vayan ustedes a suponer el desconcierto de la nena. Entonces saqué mis discursito según el cual la tristeza es el mejor de los estados de ánimos porque te mantiene sublimado y raptado. Que la tristeza, sin ir muy lejos, era una muy genuina manera de estar contentísimo. Al coño las convenciones.

Aquella mujer se desorbitó quietamente. Pero me compró la idea y cuando al cabo de muchísimo tiempo logro verla (cada vez más difícil, porque instaló nido de amor en México), me dice: "Gracias por la tristeza". Estoy triunfando, me digo cuando en ello pienso, porque mira que inocularle tristeza a una mujer es una misión extremo difícil (la mujer suele resolverlo todo con un gesto alegre).

Y qué decir de la cerrada influencia de Sabina en cuantiosas vidas. Sabina es una tristeza completica que camina sobre dos paticas. Tiene una frase elocuentemente criminal: "Perdonen la tristeza".

13 comentarios:

mia dijo...

yo también estoy triste...

lilibel33 dijo...

Elogio de la tristeza
Salve tristeza recatada y fina,
(tienes los ojos de los inocentes
que la vida arrastró por sus
pendientes)
pelo de lluvia, cutis de neblina..

Tu voz es un silencio de gemidos;
tu voz es un concierto de pesares
de los bosques, los campos y los
mares,
no escuchados, triturados,
perdidos...

Hermana de la muerte que atesoras
en tu seno profundo,laxas horas
de tormentos, de penas,de agonía..

¿Aguardas la justicia redentora,
la ineludible alquimia abarcadora
que transmute tu rostro
en alegría?

lilibel33 dijo...

lilibel33 dice: mi mail es lilianmis@arnet.com.ar. Espero comentarios acerca de mi celebración de la tristeza. Gracias.

Lilian Miserendino dijo...

lilibel33 dice: "En el fondo de todo está la tristeza, como al final de todos los ríos está el océano."Amiel, "Diario íntimo".

Lilian Miserendino dijo...

Oh plátano,yo amo tu corteza,
como una noble piel de fiera mansa;
tu raigambre profunda que descansa
adherida a la tierra, su firmeza;

tu fronda delicada, la belleza
discreta y cadenciosa de su danza:
en tu ramaje largo se remansa
un humo imperceptible de tristeza..

Amo la obstinación de tu retoño.
Amo tu oro humilde del otoño.
Tu desnudez, oriunda de la muerte..

¡Ay plátano, si un día yo pudiera
abrazar mi fervor a tu madera
y mi sangre fundirla contu suerte!

Lilian Miserendino dijo...

Lilian Miserendino dijo:"Raimundo Silva miró y tornó a mirar;el universo murmura bajo la lluvia, Dios mío, qué dulce y suave tristeza, y que no nos falte nunca, ni aún en las horas de alegría". José Saramago,"Historia del cerco de Lisboa".

Lilian Miserendino dijo...

"Pero hoy sólo veo tras ellos el dolor anónimo del ser vivo, la terrible melancolía de la existencia, la falta de misericordia de los hombres"(de "Sin novedad en el frente", novela de Erich María Remarque,p.ll9). Se refiere a los prisioneros de guerra rusos, la.Guerra Mundial.

Lilian Miserendino dijo...

Soneto
Cuánto tiempo, Señor, que no respondes...
Sólo a mi lado la tristeza hermana...
Un desierto de sol es la mañana
y la noche un abismo de silencio...

¡Cuánto tiempo, Señor que te me escondes!
El llanto se evapora en el secano;
el clamor se diluye sobre el llano,
y Tú te ocultas siempre,lo evidencio.

Pero Tú estás detrás de esta belleza:
múltiple y uno, próximo y distante;
y yo aguardo en la sombra y la crujía

un destello de oro en mi pobreza
que transmute este erial en un instante,
este torvo dolor en alegría.

Lilian Miserendino dijo...

"Il pleuvait, hier
et tu n'étais pas là.
Pas même tes mots,
pas même ta voix.
Rien n'était là.
Si, seulement la pluie.
Mais non, la pluie non plus...
Ç'aurait été de même,
le soleil étant là.
Rien n'était là;
car rien ne disait rien.
Pas même la pluie,
pas même le soleil.
Seulement la tristesse
qui, elle ,est revenue,
rêche et rabâcheuse,
comme elle fait d'habitude...
Et tu n'étais pas là.
Pas même tes mots.
Pas même ta voix.
Et rien n'était là.
Rien que la tristesse...

Lilian Miserendino dijo...

DOS HAIKUS

Aves del cielo:
¿Quién os salvará
de la tormenta?


Lirios del campo:
¿Quién os protegerá
del sol ardiente?

Lilian Miserendino dijo...

Corrijo el haiku l..
Aves del cielo
¿Quién os rescatará
de la tormenta?.

Así está correcta la versificación:
5-7-5 sílabas.

Lilian Miserendino dijo...

¿No hay ningún joven o chica a quien le guste la poesía y quiera hacer un comentario o dialogar sobre cosas bellas, o enriquecer este espacio del Subcomandante Bolívar con algún aporte? El medio es maravilloso de por sí y es bueno aprovecharlo...

lilibel33 dijo...

La tristeza debería ser el estado habitual de los seres humanos en esta época de tristeza, dolor e injusticia. Así, tal vez se buscaría cómo paliar el sufrimiento universal de los seres. Y yo, como argentina, siento una profunda desolación cada mañana, cada despertar, al pensar en la desgracia de este mi país cuando lo dirigen seres incultos, egoístas, maliciosos, hipócritas, sin el menor sentido del deber y de la necesidad de bregar por el bien común. Sólo hacen actuar su soberbia, su resentimiento mezquino, sus intereses individuales o grupales.